Los materiales de Lectura Fácil son libros, documentos, páginas web, etc., elaborados con especial cuidado para ser leídos y entendidos por personas con dificultades lectoras.


Un texto de Lectura Fácil se caracteriza, entre otros aspectos, porque describe los acontecimientos en orden cronológico, narra historias con una sola línea argumental, da una continuidad lógica a la acción y relata acciones directas y simples, sin excesivos personajes. Con relación al lenguaje, evita palabras difíciles y términos abstractos, utilizando un lenguaje digno.

 

Por otro lado, los textos se imprimen en un cuerpo de letra grande, se dejan márgenes e interlineados generosos, y se limita la longitud de las líneas, que se cortan según el ritmo natural del habla. Además, abundan las imágenes, que deben armonizar con el texto y facilitar la comprensión. Es importante resaltar que este formato sigue criterios contrastados emanados de directrices europeas como los de la IFLA (International Federation of Library Associations and Institutions).


Se calcula que alrededor de un 30% de la población tiene dificultades lectoras.

La Lectura Fácil está dirigida a colectivos muy diversos:

 

Personas con dificultades lectoras permanentes: discapacidad intelectual, personas mayores, trastornos neuropsicológicos,…

 

Personas con dificultades lectoras transitorias: inmigrantes recientes, personas en proceso de alfabetización, escolarización deficiente, analfabetos funcionales, niños y adolescentes con trastornos del aprendizaje (dislexias, TDHA, etc..).

 

Es el caso de la tercera edad, muchas personas con problemas de senilidad, Alzheimer, deterioro cognitivo, pérdidas de memoria, etc… llegan a perder el gusto o el hábito de la lectura y les resulta difícil leer y entender la información cotidiana.

 

Los círculos de la ilustración representan aproximadamente los grupos destinatarios de los libros de Lectura Fácil, y el cuadrado la necesidad de estos materiales.